Amanda Molina

Me acerqué al yôga en un momento de mi vida en el que tenía muchas dudas, un vacío existencial y me sentía desmotivada. Es curioso, porque estaba buscando un camino y en eso apareció la oportunidad y se dieron las circunstancias para que iniciara mi formación como instructora de yôga. Así que principalmente el yôga ha representado para mí un cambio de estilo de vida, me ha dado muchas herramientas para comprender mi entorno y enfrentarme a él desde un lugar de amor y serenidad. Solía ser una persona muy ansiosa, me estresaba y enojaba con facilidad, padezco de gastritis crónica y esto la intesificaba. El yôga me ha permitido desarrollar mucha más presencia y tranquilidad y mi gastritis ha disminuido mucho. Con la práctica he aprendido la importancia de la constancia, la paciencia y la disciplina. Me ha ayudado a mejorar mi postura, antes tenía contracturas en la espalda siempre y esto ha mejorado muchísimo desde que practico yôga, a nivel físico también han mejorado mis defensas y ahora me enfermo menos. En el camino he conocido personas maravillosas, me he acercado y conocido muchísimo más a mi misma. El yôga representa para mí amor y unión conmigo, con los demás y con el cosmos. También libertad, al darme herramientas para convertirme en la actriz principal de mi vida y no una simple espectadora.

Diana Dittel

 

Instructor 4

 

Instructor 7

 

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Emi Dittel

 

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Isis Dittel Dittel

 

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